A CONFESION DE PARTE, RELEVO DE PRUEBA.

La frase, conocido adagio entre personas del derecho, pareciera encajar de pleno respecto de la noticia revelada por estos días y que dio cuenta de que el ex Presidente Néstor Kirchner adquirió con su propio pecunio, en bancos y financieras locales, la bonita suma de dos millones de Dólares.-

Si bien el piquetero oficialista Luis D’elía y la Diputada Nacional Diana Conti, procuraron ridículamente justificar el estropicio diciendo el primero que Kirchner tenía dinero porque su abuelo fue usurero y la segunda, afirmando que el matrimonio presidencial debe ser “rico” para resistir los embates del stablishman, el hecho de que un ex Presidente de la Nación concurra al mercado financiero a comprar dos millones de Dólares parece poco menos que una broma de mal gusto.-

Todos hemos sabido de las correrías del gobierno que hoy nos toca en suerte, y de las vanalidades con las que ha pretendido justificar sus tropelías, pero en este caso en particular, los argentinos no podemos perder la capacidad de asombro.-

Es muy grave convivir con semejante corruptela y si bien tuvimos que acostumbrarnos a saber que una ex Ministro de Economía de la Nación, se olvidó, así como así, cien mil Dólares en efectivo en el baño de su oficina; o que un avión fletado y pago por nuestro gobierno vino desde Venezuela trayendo cientos de miles de Dólares “sin dueño”; o que el matrimonio gobernante adquirió tierras fiscales a precio vil para luego revenderlas a fortunas; o que dos personas que siempre han vivido de la función pública son titulares de declaraciones impositivas que revelan un patrimonio rayano en los cincuenta millones, esta última no debemos dejarla pasar...

Es que la moral no se predica, se practica; y si nuestros gobernantes son corruptos y además desfachatados, como es el caso que nos ocupa, negro tendrá que ser nuestro futuro próximo.-

La soberbia es la abogada de la corrupción, pues así creen los kirchner, que enojándose o gritando e inventando enemigos por doquier, tienden un manto de protección para servirse “a troche y moche” del Erario Público.-

Gracias a Dios que la democracia tiene remedio para todas estas desventuras, pero qué mala suerte tenemos los argentinos que debemos soportar la sucesión de gobiernos ineptos, incapaces, ladrones y encima seguir viviendo contra todas estas inclemencias.-

¡Qué lejos estamos de la inalterable decencia de Arturo Illia y de Raúl Alfonsín, o de la inquebrantable devoción republicana de Ricardo Balbín!, hombres que recorrieron los caminos de nuestra Patria pregonando y enseñando la democracia, la educación, la honestidad y hasta la concordia y convivencia del pueblo argentino. ¡Qué bajo hemos caído!, al punto que hoy un ex Presidente de la República explica por fax a un medio de prensa predeterminado por él mismo, qué destino dio a dos millones de Dólares que compró como quien va al kiosco a buscar caramelos.-

Bueno, pero no nos desanimemos. Lo importante es no perder la capacidad de asombro y de repudio; y participar, ya que ésta es la única arma con que contamos los ciudadanos de a pie para hacer valer nuestros derechos y bregar por el futuro de nuestros hijos.-

 

Claudio PARAMIO
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